Paisaje, II


Baja de las montañas la creciente.


El río viene a más y ensordece 

y devasta y reniega de su cauce.


El río como culebra interminable 

hace sonar su cascabel de piedras.


Trae espanto en sus entrañas. 

Trae troncos y animales muertos.


El agua retumba embravecida. 

Se traga la tierra. Dicta geografías.


Es agosto de temporales. 

El río es un árbol creciente al horizonte.


Y el paisaje es un niño asustado 

que la corriente arrastra.



                                      Río de Tolimán, agosto de 1997.

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